
Desde adolescente, el cuidado de la piel ha sido una de mis grandes pasiones. Aunque mi formación y carrera profesional han estado en la psicología sanitaria, la cosmética natural siempre ha estado muy presenten en mi vida. Lo que empezó como una afición, con familiares y amistades pidiéndome consejo sobre cómo cuidar la piel y encontrar la rutina facial más adecuada, hoy es mi trabajo y mi mayor vocación. ¡Gracias por hacerlo posible!
En las asesorías personalizadas de Ágora, la mayoría de las consultas giran en torno a la rutina facial. Algunas preguntas se repiten una y otra vez, lo que demuestra que ciertos aspectos del cuidado de la piel siguen generando dudas. Y no es de extrañar, con la cantidad de información –y desinformación– que circula en internet y redes sociales.
Por eso, en este artículo responderé a seis de las dudas más frecuentes que recibo en las asesorías, compartiendo mis conocimientos para que tu también puedas cuidar tu piel de forma consciente, efectiva y adaptada a sus necesidades.
1. ¿Debo desmaquillarme aunque no use maquillaje?
¡Por supuesto! Un error común es pensar que el desmaquillante solo sirve para retirar el maquillaje, cuando en realidad es un limpiador. Aunque no uses maquillaje, es fundamental limpiar el rostro cada noche, ya que a lo largo del día la piel acumula protector solar, sudor, sebo, células muertas y contaminación. Si no realizas una limpieza adecuada, estos residuos pueden obstruir los poros y dar lugar a imperfecciones como granitos y puntos negros.
La rutina facial nocturna debe comenzar con un limpiador oleoso, diseñado para disolver impurezas solubles en aceite como protector solar, maquillaje y exceso de grasa. Luego, se aplica un limpiador acuoso para eliminar el resto de impurezas y dejar la piel preparada para los tratamientos posteriores. Este método, conocido como doble limpieza, marca una gran diferencia en la salud y el aspecto de la piel.
Si quieres incorporar la doble limpieza a tu rutina, pero no sabes por dónde empezar, he creado un pack con mis dos productos favoritos para una limpieza profunda, pero respetuosa con la piel:
2. ¿Qué se aplica antes en la rutina facial: el sérum o el contorno de ojos?
La mayoría de especialistas en cosmética coinciden en que el orden correcto es primero el contorno de ojos y luego el sérum. La razón es sencilla: la piel del contorno de los ojos es mucho más final y sensible que la del resto del rostro.
Si aplicas el sérum primero, es posible que, al extenderlo, parte del producto acabe en la zona del contorno, lo que podría provocar irritación si contiene activos potentes como retinol, ácidos exfoliantes o vitamina C. Aplicar primero el contorno de ojos crea una barrera protectora que ayuda a resguardar esta delicada zona y permite que el sérum actúe donde realmente debe.
Si quieres darle a tu contorno de ojos el cuidado que se merece, aquí puedes descubrir los mejores contornos naturales que hay Ágora.
3. ¿Es necesario utilizar un tónico?
No, el tónico no es un paso imprescindible, pero puede ser un gran aliado en tu rutina, especialmente para algunos tipos de pieles.
Si tienes la piel sensible, un tónico calmante con ingredientes como la manzanilla o la caléndula puede ayudar a aliviar molestias, reducir la inflamación y equilibrar la piel después de la limpieza. Para las pieles grasas, los tónicos con hamamelis o tomillo ayudan a regular el exceso de sebo, mantener los poros limpios y aportar una sensación de frescor.
En general, el tónico es un producto beneficioso, pero si tu piel está sana y equilibrada con los pasos básicos (limpieza, hidratación y protección solar), puedes prescindir de él sin problema.
Si quieres incorporar un tónico a tu rutina facial, aquí te dejo algunas opciones según tu tipo de piel:
- Piel seca: Tónico de rosas – Del Montseny
- Piel normal: Tónico facial BIO – Arganour
- Piel mixta: Tónico facial – Argaia Biocosmética
- Piel grasa: Tónico-elixir purificante de Mamita Botanical
- Piel sensible: Tónico Calma – Mamita Botanical
- Piel madura: Hidrolato de rosas ecológico – SAB Solids

4. ¿Debo lavarme la cara por la mañana también si he hecho la doble limpieza nocturna?
Esta es una de las dudas más comunes, y la respuesta es que depende de tu tipo de piel y de si realizaste una doble limpieza por la noche.
Aunque durante la noche no estemos expuestxs a contaminación ni a maquillaje, la piel sigue produciendo sebo y regenerándose. Además, al despertar, pueden quedar residuos de los productos cosméticos aplicados en la rutina facial nocturna, lo que podría obstruir los poros y favorecer la aparición de imperfecciones.
Si tienes la piel normal, seca o sensible y realizaste una limpieza profunda antes de ir a dormir, puedes omitir la limpieza matutina y simplemente refrescar el rostro con agua. En cambio, si tu piel es mixta, grasa o propensa a imperfecciones, una limpieza suave por la mañana ayudará a eliminar las impurezas y el exceso de sebo acumulado durante la noche.
Lo ideal es escoger un limpiador suave pero eficaz, que respete la barrera cutánea y ayude a mantener su equilibrio. Aquí te algunas opciones según tus preferencias de texturas:
- Leche limpiadora: Leche facial de rosas y manzanilla – Naturavia
- Limpiador sin jabón: Limpiador purificante – Mamita Botanical
- Loción bifásica: Loción limpiadora y desmaquillante – Matarrania
- Agua micelar: Micelar de Münnah – Münnah
5. ¿Puedo usar la misma hidratante de día y de noche?
La mayoría de cremas hidratantes pueden usarse tanto de día como de noche, pero hay fórmulas específicas para la noche que no se recomienda utilizar durante el día. Por ejemplo, las que contienen ácidos exfoliantes o aceites esenciales fotosensibilizantes, como los de cítricos, pueden hacer que la piel sea más sensible al sol. También hay texturas más densas, ideales para nutrir la piel mientras duermes, pero que pueden resultar demasiado pesadas para el día.
En general, por la mañana es mejor optar por hidratantes ligeras seguidas de protección solar. Por la noche, la piel aprovecha mejor las fórmulas más nutritivas y reparadoras, que complementan tu rutina facial con ingredientes que promueven la regeneración celular.
Una buena opción, y la más sostenible, es elegir una crema versátil que funcione para ambos momentos del día y complementar la rutina nocturna con un buen sérum o aceite, ya que estos cosméticos se caracterizan por tener una mayor concentración de principios activos.
Si estás en busca de una hidratante, aquí te dejo la selección disponible en Ágora.
6. ¿Cuándo debo aplicar la vitamina C en la rutina facial?
La mayoría de los productos con vitamina C que podemos encontrar en el mercado vienen en formato sérum, por lo que es normal preguntarse si es mejor aplicarla por la mañana o por la noche. La realidad es que puedes usarla en ambas rutinas, pero su efectividad depende del momento del día.
La vitamina C es un potente antioxidante que protege la piel del daño causado por los radicales libres, unas moléculas inestables que se generan tanto de forma natural en el cuerpo como por factores externos como la radiación solar, la contaminación ambiental o el estrés. Cuando hay un exceso de radicales libres y el cuerpo no puede neutralizarlos, se produce el estrés oxidativo, que acelera el envejecimiento de la piel, afectando la producción de colágeno y favoreciendo la aparición de arrugas, líneas de expresión y pérdida de luminosidad.
Dado que durante el día la piel está más expuesta a estos factores, lo más recomendable es aplicar la vitamina C en la rutina facial de mañana, después de la limpieza y antes del protector solar. De hecho, la combinación de vitamina C + protector solar (preferiblemente con filtro físico) es ideal para combatir el estrés oxidativo causado por la radiación solar. La vitamina C actúa como un escudo antioxidante, minimizando el impacto de los radicales libres y reforzando la defensa de la piel frente a la exposición diaria
¿Tienes más dudas sobre cómo cuidar tu piel?
La clave para una piel sana es observar y entender sus necesidades para escoger los productos más adecuados. Con tanta información disponible, es normal tener dudas sobre cómo cuidar la piel de la mejor manera. Espero que este artículo te haya ayudado a aclarar algunas de esas preguntas.
Si aún tienes dudas sobre tu cuidado facial, puedes agendar una asesoría personalizada y gratuita conmigo. Estaré encantada de ayudarte a encontrar la rutina perfecta para ti.
Además, ¡ya estoy preparando un segundo artículo con más respuestas a las preguntas que más me hacéis durante las asesorías!
Con cariño,
Adriana 💚